Con el triunfo de la violinista argentina Pilar Policano y el violonchelista español Luis Aracama, se ha completado la quinta edición del Concurso de Jóvenes Intérpretes organizado por la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez, una iniciativa creada para incentivar y promocionar a jóvenes músicos que se destacan por su talento y excelencia en la interpretación de su instrumento.
Los ganadores obtienen una beca de 10.000 euros cada uno, que recibirán en dos anualidades de 5.000 euros.
Pilar Policano, de 18 años, nació en Buenos Aires y comenzó a tocar el violín a los seis años en la Orquesta Escuela de Lanús. En 2022 se mudó a Viena junto a su familia para estudiar con el profesor Boris Kuschnir, y en septiembre de 2026 inicia sus estudios de grado en esa ciudad. Ha sido solista con orquestas como la Sinfónica de Lucerna y la Filarmónica de Buenos Aires, en salas como el KKL de Lucerna y el Teatro Colón. Es ganadora del Arthur-Waser Award 2025 y del primer premio del Ilona Fehér International Violin Competition 2026, entre otros reconocimientos, y en 2023 fue invitada a tocar para el Papa Francisco durante su visita a Hungría.
Por su parte, Luis Aracama, violonchelista español nacido en 2005, estudia desde 2018 en la Cátedra de Violonchelo Aline Foriel-Destezet de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, en Madrid, bajo la dirección de Ivan Monighetti. Ha recibido en tres ocasiones el Diploma al Alumno Más Destacado de su cátedra y es becario de la Academia de Música de Liechtenstein. Fue seleccionado para la Academia del Festival de Verbier y ha obtenido primeros premios en los concursos internacionales Justus Dotzauer, Jaime Dobato Benavente y Antonio Janigro, además del Premio del Público y el Premio de la Orquesta en el concurso OPM de Marruecos.
Esta edición contó con 115 candidaturas de numerosos países como España, Venezuela, Argentina, Portugal, México, Colombia, Chile, Brasil, Cuba, Ecuador, Panamá y Perú, la mayor participación registrada hasta la fecha. La calidad de muchos de los aspirantes hizo especialmente difícil la decisión del jurado, que valoró el dominio técnico, la capacidad expresiva, la diversidad del programa, la trayectoria de cada candidato y la relevancia de su plan de formación.
La Fundación felicita a todos los participantes y anima a quienes no resultaron premiados a presentarse en futuras ediciones. Mediante concursos como este, reafirmamos nuestro compromiso con la educación, valor que considera clave para el progreso y el desarrollo social, y con la promoción de jóvenes talentos en la música, el arte y la investigación en Iberoamérica.
Pilar Policano – Violín
Luis Aracama – Violoncello

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